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En el ámbito industrial, el mantenimiento eficaz de las instalaciones es fundamental para asegurar no solo el rendimiento óptimo sino también la longevidad de los equipos. Las instalaciones industriales, al igual que cualquier otro sistema complejo, están sujetas a desgaste y posibles fallos. Detectar señales de que una instalación necesita mantenimiento puede prevenir paradas inesperadas, reducir costes y mejorar la seguridad operativa. Con el avance de la tecnología, las estrategias de mantenimiento también han evolucionado, ofreciendo métodos más proactivos y precisos.  

En nuestros años de trabajo en todo tipo de instalaciones hemos podido detectar una serie de señales que comparten todas aquellas que sufren una falta de mantenimiento.

Es hora de realizar un mantenimiento si…

Rendimiento Decreciente

Un indicio claro de que una instalación puede requerir de ello es la disminución en su rendimiento. Esto puede manifestarse en una reducción en la eficiencia operativa o en la calidad de los productos o servicios. El mantenimiento preventivo se presenta como una solución efectiva para abordar estos problemas antes de que se conviertan en fallos graves. Este enfoque, basado en la programación regular de revisiones y ajustes, ayuda a mantener los equipos en condiciones óptimas y a evitar el deterioro progresivo que puede llevar a paradas inesperadas.

Incremento en el Número de Averías 

Un aumento en la frecuencia de averías o fallos mecánicos es otro signo de que los equipos pueden necesitar atención. El mantenimiento correctivo entra en juego en estos casos, al enfocarse en la reparación y restauración de equipos después de que se presentan problemas. Aunque el mantenimiento correctivo responde a fallos ya ocurridos, si una instalación requiere de muchas intervenciones de mantenimiento correctivo esto puede ser un indicador de una falta de cuidado de los equipos o las instalaciones.

Lecturas de los equipos alteradas

Las desviaciones en las lecturas de los equipos, como cambios en la presión, temperatura o velocidad, pueden señalar problemas inminentes en los equipos. El mantenimiento predictivo se basa en el uso de tecnología avanzada para monitorizar estos parámetros en tiempo real y analizar patrones que podrían indicar fallos futuros. Esta estrategia permite realizar intervenciones programadas basadas en el estado real del equipo, optimizando el tiempo y los recursos

Ruido o Vibraciones Anormales 

La presencia de ruidos inusuales o vibraciones en los equipos puede ser indicativa de problemas mecánicos subyacentes. Estos síntomas pueden señalar desgastes o desajustes que, si no se abordan, pueden llevar a fallos graves. El mantenimiento preventivo permite detectar y solucionar estos problemas antes de que se conviertan en fallos importantes, garantizando un funcionamiento suave y continuo de los equipos. 

Temperaturas de funcionamiento Elevadas en los equipos 

Las temperaturas anormalmente altas en los equipos pueden ser un signo de fallos inminentes o de problemas de refrigeración. La monitorización continua, facilitada por la Industria 4.0, permite rastrear y analizar las temperaturas en tiempo real. Al identificar problemas de sobrecalentamiento a tiempo, se pueden tomar medidas preventivas para evitar daños mayores y mantener la eficiencia operativa

Consumo Energético Incrementado 

Un aumento en el consumo de energía puede reflejar ineficiencias en los equipos. Estos incrementos suelen ser un indicio de que los equipos no están funcionando de manera óptima. El mantenimiento regular ayuda a asegurar que los equipos operen con eficiencia energética, reduciendo el consumo innecesario y, en consecuencia, los costes operativos

Fugas o Filtraciones 

La presencia de fugas o filtraciones en los equipos o sistemas es un problema que puede afectar tanto la eficiencia como la seguridad. El mantenimiento preventivo aborda estas cuestiones antes de que se conviertan en problemas serios, asegurando que las instalaciones operen de manera segura y eficiente

Valor del Mantenimiento 

  • Mantenimiento Preventivo: Esta estrategia mantiene los equipos en óptimas condiciones mediante revisiones y ajustes regulares. Reduce el riesgo de fallos inesperados, prolonga la vida útil de los activos y asegura una operación continua y eficiente. 
  • Mantenimiento Correctivo: Se enfoca en la reparación de problemas una vez que se presentan. Aunque no previene los fallos, es crucial para restaurar el funcionamiento normal de los equipos y minimizar tiempos de inactividad. 
  • Mantenimiento Predictivo: Utiliza tecnologías avanzadas para prever fallos antes de que ocurran. Analiza datos en tiempo real para programar intervenciones basadas en el estado real del equipo, lo que optimiza los recursos y reduce costos. 
  • Mantenimiento Normativo: Se enfoca en cumplir con las regulaciones y normativas vigentes. Asegura que los equipos y sistemas estén al día con los requisitos legales y de seguridad, mediante revisiones y verificaciones regulares, para garantizar la conformidad y evitar sanciones. 

En resumen, adoptar un enfoque integral de mantenimiento asegura que las instalaciones industriales funcionen de manera eficiente, segura y rentable, adaptándose a las demandas tecnológicas modernas y maximizando el rendimiento a largo plazo

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